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Prueba de comprensión lectora del cuento: No oyes ladrar a los perros de Juan Rulfo.

                                                                     Juan Rulfo (México, 1918-1986) No oyes ladrar a los perros ( El Llano en llamas , 1953)          —Tú que vas  allá arriba, Ignacio, dime si no oyes alguna señal de algo o si ves alguna luz en alguna parte.         —No se ve nada.         —Ya debemos estar cerca.         —Sí, pero no se oye nada.         —Mira bien.         —No se ve nada.         —Pobre de ti, Ignacio.         La sombra larga y negra de los hombres siguió movién...

Prueba de comprensión lectora del cuento:! Diles que no me maten! de Juan Rulfo.

                                                               Juan Rulfo (México, 1918-1986) ¡Diles que no me maten! Originalmente publicado en la revista  América Nº 66, agosto, 1951 ( El Llano en llamas , 1953)          —¡Diles que no  me maten, Justino! Anda, vete a decirles eso. Que por caridad. Así diles. Diles que lo hagan por caridad.         —No puedo. Hay allí un sargento que no quiere oír hablar nada de ti.         —Haz que te oiga. Date tus mañas y dile que para sustos ya ha estado bueno. Dile que lo haga por caridad de Dios.         —No se trata de sustos. Parece que te van a matar de a de veras. Y yo ya no quiero volver allá.    ...

Comprensión Lectora: Casa tomada de Julio Cortázar

                                                                 Julio Cortázar (1914-1984) Casa tomada ( Bestiario, 1951 )           Nos gustaba la  casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la más ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia.          Nos habituamos Irene y yo a persistir solos en ella, lo que era una locura pues en esa casa podían vivir ocho personas sin estorbarse. Hacíamos la limpieza por la mañana, levantándonos a las siete, y a eso de las once yo le dejaba a Irene las últimas habitaciones por repasar y me iba a la cocina. Almorzábamos a mediodía, siempre puntuales; ya no que...

Compresión Lectora: A la Deriva de Horacio Quiroga

                                                           Horacio Quiroga (1879-1937) A LA DERIVA ( Cuentos de amor, de locura y de muerte , (1917)           El hombre pisó  blanduzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento vio una yararacusú que arrollada sobre sí misma esperaba otro ataque.          El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole las vértebras.          El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre, y dura...

COMPRENSIÓN LECTORA: La casa de Asterión (Jorge Luis Borges)

  La casa de Asterión [Cuento - Texto completo.] Jorge Luis Borges Y la reina dio a luz un hijo que se llamó Asterión. Apolodoro:  Biblioteca , III,I Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito) 1  están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aqui ni el bizarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de la Tierra. (Mienten los que declaran que en Egipto hay una parecida.) Hasta mis detractores admiten que no hay un solo mueble en la casa. Otra especie ridícula es que yo, Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, añadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si ant...